|
IDENTIDAD La Fundación San Juan del Castillo es una entidad promovida por los jesuitas, en el que trabaja un cualificado equipo de personas diversas (voluntarias y contratadas, religiosas y laicas, españolas y migrantes) unidas por una misión compartida.
MISIÓN Contribuir a la construcción de una sociedad más acogedora, integrada, plural y cohesionada: en definitiva, una sociedad más acorde con la justicia que brota de la fe cristiana que nos inspira. Optamos por acompañar, servir y defender la causa de las personas, familias y grupos de migrantes, tanto a través de programas de atención directa para la promoción integral como a través del trabajo de sensibilización e incidencia pública. VISIÓN A lo largo de los próximos años, esperamos que la Fundación San Juan del Castillo sea reconocida como: § Una entidad que trabaja con, por y para la población migrante, a la vez que promueve una sociedad integrada e integradora, y en particular: o Proporciona una atención integral a las personas en situación de vulnerabilidad, a las que ofrece un sentido de pertenencia. o Promueve la convivencia intercultural y la solidaridad. o Actúa como agente de transformación social y de promoción de la justicia. § Una entidad con voz e imagen propia, que apuesta por el trabajo en red y en especial por su relación con el SJM como medio para potenciar su actividad. § Una entidad donde la aportación y presencia del voluntariado resulta trascendental, tanto en su papel de apoyo directo como en su tarea de agentes de sensibilización en la sociedad. § Una entidad creíble que transmite confianza a otras instituciones, a los organismos públicos, a las empresas, al tejido asociativo y a la sociedad en general, debido a la consistencia de sus actividades y al espíritu de gratuidad presente en toda su labor. § Una entidad creativa y flexible en el que se exploran nuevas formas de convivencia intercultural a la vez que se orienta al aprendizaje y mejora continua. VALORES 1. Defensa de la dignidad de todo ser humano y del ejercicio de los derechos que le son inherentes. 2. Opción por la justicia y en particular por las personas en situación de especial fragilidad. 3. Espíritu de acogida, que pone el énfasis en el calor humano, la empatía y la hospitalidad con la población inmigrante. 4. Apuesta por el acompañamiento personal, grupal y socio-comunitario como modo de favorecer el pleno desarrollo humano. 5. Atención integral a las necesidades de las personas, manteniendo un espíritu de gratuidad en nuestras actuaciones. 6. Desarrollo de la fraternidad y solidaridad, posibilitando el ejercicio de la ciudadanía activa por parte de todos los integrantes de la sociedad. 7. Cultura del diálogo, desde el respeto y la promoción de la diversidad cultural y religiosa. 8. Énfasis en la formación permanente como vía de enriquecimiento de las personas. 9. Fomento del voluntariado y la participación como seña de identidad propia. 10. Trabajo en red como medio para desarrollar y potenciar nuestras capacidades. |